El Taller del Alfiler

Me encantan los hilados, lanas, algodones, todo lo que se pueda tejer, sobretodo si es una fibra natural. Por eso, cuando algo se estropea casi recién estrenado, o no me gusta como queda, o se ha quedado pequeño, no lo dudo, lo deshago y vuelvo a emplear el hilo.

Es un proceso muy sencillo pero que requiere paciencia y tiempo, así que si te quedan cinco minutos para irte a cenar o a donde sea, no te pongas a ello, o ponte en un lugar donde lo puedas dejar a medio deshacer sin peligro de que nadie intente ‘ayudarte’ sin decírtelo. Pero si tienes una tarde lluviosa ¡aprovecha!

Con mucha paciencia, busca los remates de las costuras y deshazlos, a partir de ellos vas formando las madejas de hilo.

Una vez formadas, átalas a intervalos regulares (con dos o cuatro atados es suficiente).

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Después basta con introducir las madejas en un baño de agua templada y dejarlas un rato.

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Sabrás cuándo sacarlas porque las fibras se ‘relajan’, y pasan de pelo rizado a liso mejor que cualquier anuncio de productos capilares, sobretodo los hilados de algodón (los de lana también quedan bien, pero necesitan más tiempo y más delicadeza cuando están húmedos).

Ahora sólo tienes que tenderlas y esperar que se sequen.

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Último paso: volver a ovillar

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Sí, es la misma lana verde que parece azul.. cosas de las cámaras fotográficas.

 

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Hace ya un par de años que tejí las flores a ganchillo para este bolso de Joanne Loh, pero por una cosa o por otra, siempre lo dejaba ‘para otro momento’, hasta ahora, que por fin lo he acabado con forro y cremallera incluidos.

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:)

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En mi caso no es que tenga muchas cintas, pero estaban tan amontonadas dentro de una caja que parecían el triple de las que eran y a demás, nunca encontraba nada:

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Así que me decidí a ordenarlas. Mi madre las tiene en una caja, sujetas con alfileres. Su colección es preciosa, hay cintas y puntillas de encaje por doquier. Coges una con cuidado, coges la segunda… ves una puntilla maravillosa al fondo y…¡te pinchaste!

A veces pienso que las tiene así para evitar que las manosee

Sonrisa

El caso es que yo no quería pincharme con mis propias cintas, así que las he puesto clips:

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Ah…

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Este chal me gustaba hace tiempo (Muir), lo intenté comenzar varias veces pero tuve que deshacerlo porque no me terminaban de convencer las perlas, así que al final me decidí a tejerlo sin ellas.

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Con el patrón Linguine Bunnybuns de Ravelry, hice este conejito naranja para mi peque (es su color preferido). Tengo pendiente otro en morado (¡que son dos peques!).

 

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Unos amigos tuvieron su primera bebita este verano, así que me puse manos a la obra con esta ratoncita, patrón gratuito de Little Muggles:

 

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:)

En la habitación, para dormir en plena naturaleza, con flores, mariquitas, saltamontes y mariposas. Lleva mucho trabajo pero el resultado es espectacular, ¡merece la pena!

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Patrón de la revista Labores del Hogar

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